Quiero comprar un cachorro…

Desde que nos hemos introducido en el mundo de la cría, nos ha sorprendido la falta de información que existe por parte de los particulares que quieren adquirir un perro, no solo sobre sus derechos, si no cómo escoger un cachorro, donde hacerlo y que debemos tener en cuenta, Nos hemos decidido a escribir este artículo, para que sirva de información a toda persona que desee hacerse con un cachorro.

Para empezar, a la hora de escoger una raza no deben tener sólo en cuenta sus gustos en cuanto a un tipo de físico, deben informarse además del carácter y necesidades del tipo de perro que están pensando en adquirir. Un criador serio debe ser suficientemente honesto para explicar características, defectos y necesidades de su raza. La raza perfecta no existe. Otra opción sin duda es informarse a través de alguien neutral, que conozca las diferentes razas, pero que no tenga especial interés en ninguna. Sin duda un veterinario o un educador canino de nuestra confianza, nos puede dar este tipo de información. Una vez escogida la raza, debemos tener en cuenta donde comprarlo. La idea de buscar el precio mas bajo, puede salirnos mucho mas caro si nos entregan cachorros demasiado pequeños (menos de 2 meses), enfermos o con taras genéticas.

Por ello, no debemos precipitarnos, ¡no querer al cachorro al día siguiente de nuestra decisión de adquirirlo! A veces es mejor esperar, invertir tiempo en la búsqueda de nuestro futuro compañero. Recordemos siempre, que no va a ser para unos días o meses, nos comprometemos a una convivencia de 10 a 15 años. Nuestra elección debe realizarse sin precipitaciones.

Si nos dirigimos a un criador, este debe tener a los padres de nuestro futuro cachorro. O al menos a la madre. El padre a veces puede pertenecer a otro criador, pero la madre debe estar con los cachorros. Separar a los cachorros de la madre antes de los 2 meses de edad, es un terrible error. Puede repercutir en el futuro carácter del cachorro y por ello darnos problemas una vez tengamos al pequeño en casa. Quien mejor educa a un cachorro es su madre o incluso otros adultos. En camadas numerosas es aconsejable incluso que a partir de cierta edad (5 semanas), los otros adultos participen en su educación. Además, nos interesa conocer a la madre, para poder ver no sólo su físico, si no sobretodo su comportamiento hacia nosotros. Cuidado con madres agresivas, miedosas, hiperactivas… podríamos ver en sus hijos comportamientos parecidos.

Si la madre no está con ellos, quizás debamos buscar en otro lugar a nuestro futuro cachorro. Otro error habitual es confundir un criador con un "almacén" donde venden cachorros. Un criador puede tener mas de una raza, pero no ¡todas! Y debe tener a la madre. Si vemos infinidad de razas, quizás no estamos comprando a un criador, si no a un intermediario que compra cachorros en otros lugares (incluso en otros países), y por ello desconoceremos por completo el origen del animal.

Además, una hembra puede hacer hasta 2 camadas al año, algo sin duda no aconsejable para su salud, pero es imposible tener cachorros todo el año con sólo una hembra!!!.

Así pues, importante ver a la madre con sus cachorros, fijarnos en su carácter y no adquirir cachorros de menos de 2 meses. Así nos aseguramos la mínima educación.

Tampoco es aconsejable coger cachorros mayores de 3 meses, a menos que el criador nos demuestre que ya está socializado al ser humano, al entorno urbano y a otros individuos de su especie. Pocos criadores hacen este trabajo, pero es muy importante, ya que a partir de los 3 meses finaliza el periodo de socialización del cachorro, el periodo de tiempo en que debe conocer un entorno urbano si queremos que viva luego en la ciudad. Si el animal vive hasta entonces aislado en jaulas, puede suceder que al llevárnoslo sea incapaz de pasear y adaptase a su nuevo hogar, mostrándose toda su vida asustadizo. Esto nos obliga sin duda a ir a visitar al criador para poder sacar nuestras propias conclusiones. Pues tendemos a dar total credibilidad a las webs y siempre y cuando no podamos comprobar su certeza, debemos recordar que sólo es publicidad.

En cuanto a como escoger un cachorro, lo ideal es que expliquemos al criador nuestra disponibilidad, entorno familiar, experiencia… Si los cachorros son criados de forma familiar, el criador lleva dos meses conociéndolos y puede ofrecernos un cachorro que se adapte a lo que buscamos. Si de todas formas nos dan a escoger, evitemos siempre los cachorros temerosos, que nos huyen o que al cogerlos en brazos se revuelven o incluso se muestran agresivos. Quizás podamos mejorar el carácter de estos animales, pero ya empezamos con un animal con unos déficits. Si no nos dejan ver a los cachorros, quizás debamos ir a otro sitio. En ocasiones nos explican que para evitar contagios, no permiten que nadie los toque. Esto es exagerado, si la madre está correctamente vacunada y tomamos medidas profilácticas, podemos ver a los cachorros. Incluso es bueno para ayudar en su socialización al ser humano.

Una vez escogido el criador, debemos conocer la documentación que nos van a dar. En primer lugar, el cachorro debe llevar ya ciertas vacunas. Se puede empezar a vacunar a las 4 o 5 semanas, así que un cachorro de 2 meses debe llevar o dos o tres vacunas. Cuanto más mayor lo compremos, mas vacunas debe llevar. Y si lo adquirimos con más de 3,5 meses, debe estar completamente vacunado. Esto es muy importante para prevenir que el animal enferme y además para poder sacarlo a la calle cuanto antes siguiendo con su socialización. Los cachorros que debido a falta de vacunas, no salen a la calle hasta tener más de 3 meses de edad, pueden después arrastrar problemas de conducta durante toda su vida. Así pues, debemos exigir la vacunación correspondiente y ante la duda, preguntemos a un veterinario si lo que nos han dicho es correcto. Además las vacunas, deben estar selladas por un veterinario, con lo cual debe existir un número de colegiado. Esto es importante porque el veterinario se asegura de vacunar a un animal que está desparasitado y sano. Vacunar a un cachorro enfermo o con parásitos, puede provocar que la vacuna no sea eficaz y por ello que el animal no esté correctamente protegido y enferme. Así pues, además de las vacunas debe estar correctamente desparasitado. No es lógico que compremos un cachorro y que luego empiece a mostrar que tiene lombrices intestinales. Es una dejadez por parte del criador, entregar a un cachorro parasitado y nos dice lo poco que se preocupa por sus animales.

También a día de hoy, los cachorros deben venderse con el microchip y todos gozan de una garantía mínima por ley. Debemos conocer la garantía que nos ofrecen, ya que en muchos casos pocos criadores ofrecen garantías más amplias o sobre enfermedades hereditarias. También leamos la letra pequeña de las garantías. Es típico, que si el cachorro tiene algún problema, nos propongan cambiarlo. Muy pocos propietarios van a acceder, si no se trata de un problema que haga la convivencia imposible, ya que cogemos cariño a nuestro animal. Así pues pocas garantías van a ser ejecutadas.

En cuanto a si tiene o no pedigrí. ¿De que nos sirve el pedigrí si no vamos a criar ni a ir a exposiciones??? Nos asegura que nuestro perro no tiene un nivel de consanguinidad no deseado. Es decir que no es fruto de un cruce entre hermanos, tíos… Cuanta menos consanguinidad mejor para la salud del perro. Así pues, cuando compramos un cachorro con pedigrí, en un plazo de unos 6 meses debe llegarnos su inscripción al LOE. Documento que luego nos permite si lo deseamos obtener su árbol genealógico. Aunque muchos criadores nos lo enseñarán ya de la madre y el padre. Cuidado, siempre debemos ver las 3 generaciones del perro. Existen a día de hoy otras entidades que dicen tramitar pedigríes, pero no son la FCI (federación cinófila canina).

Es cierto que aún a día de hoy se pueden falsificar los pedigríes, pero poco a poco con la identificación por el ADN, esto será cada vez más difícil. Por ello los criadores que tengan o nos den los marcadores de ADN de los padres o incluso de nuestro cachorro, nos dan la total certeza que los papeles que nos entregan son verdaderos.

Además existen razas en las que para realizar una buena selección se procura que los padres estén libres de enfermedades como la displasia de cadera, alteraciones de ojos, sorderas, alteraciones cardiacas… Al escoger una raza debemos saber que patologías deben estar descartadas en los padres antes de hacerlos criar, para así tener más garantías que nuestro futuro cachorro no va a padecerlas.

Resumiendo un poco lo que debemos tener en cuenta a la hora de buscar un cachorro:
- Escoger la raza que mejor se adapta a nuestro entorno.
- Conocer a la madre y que esta esté con sus cachorros.
- No coger cachorros de menos de 2 meses y si son mayores que estén socializados.
- El cachorro debe estar correctamente desparasitado y llevar vacunas firmado todo ello por un veterinario.
- Si lo compramos con pedigrí, este debe ser la inscripción al Loe (libro de orígenes español), reconocido por la FCI (federación cinófila internacional). Debe llegarnos en un plazo máximo de 6 meses.
- Debe dársenos una garantía mínima según la ley sobre enfermedades infecciosas y hereditarias.

Esperamos que este artículo ayude a futuros propietarios en la elección de su cachorro.

La Gebrada